Las plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAT) de nueve barriadas en el corregimiento de Herrera, distrito de La Chorrera, y que se encuentran en estado de abandono, vierten sus aguas directamente a fuentes hídricas.
El estado de las PTAR fue detectado durante un operativo llevado a cabo por el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) y el Municipio de La Chorrera.
Para intentar remediar la situación, dijo Marilyn García, Directora Nacional de Verificación del Desempeño Ambiental de MiAmbiente se adoptará lo establecido en el Decreto Ejecutivo 1 del 26 de noviembre del 2025, el cual crea un marco normativo integral para la gestión, identificación, evaluación, registro, remediación y monitoreo de los pasivos ambientales en el país.
Esta normativa también fija la obligación de responder por los daños a quienes los generaron, sin requerir la prueba de dolo o culpa.
García añadió que esto permitirá tener un diagnóstico y dar una solución a la situación en corto plazo.
Carlos Herrera, representante del corregimiento de Herrera, expresó su preocupación por la contaminación de varias fuentes hídricas a causa de los derrames de aguas residuales.
Para Herrera es aún más preocupante que las quebradas contaminadas desemboquen en el río Caimito, en donde se abastece una de las plantas potabilizadoras del distrito de La Chorrera.
Mediante un contrato con el Consorcio Acciona-BTD y como parte de los trabajos del programa de Saneamiento de Panamá, por varios meses se adelantaron trabajos de rehabilitación y limpieza de tanques sépticos en La Chorrera y Arraiján.
Ello permitió la limpieza de 222 tanques sépticos en comunidades y escuelas y 3 mil 596 kilómetros de línea sanitaria.









